“La Venta del Francés” refleja un concepto de alojamiento rural donde la impronta de su origen se ha respetado hasta en el más pequeño detalle. Su nombre recuerda la ocupación francesa y la liberación del pueblo tras la Guerra de la Independencia.

La casa conserva la arquitectura rural de la zona de los Montes Obarenes que además conserva la fachada y la estructura interior original. Se ha hecho especial hincapié en la conservación de su antigua decoración.

Cuenta con cinco habitaciones dobles completas, zona de cocina, salones y recepción. En la venta, el sonido del tren nos transporta a otra época y marca el carácter del lugar.